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martes, 29 de junio de 2010
lunes, 21 de junio de 2010
HAKAMA

Un hakama es esa pollera-pantalón que algunos aikidokas usan. Es una pieza tradicional de la indumentaria samurái. El dogi estándar usado en Aikido así como también en otras artes marciales como Judo o Karate era originalmente la ropa interior. Su uso es parte de la tradición de (la mayoría de las escuelas de) Aikido.
Los hakama originalmente tenían la intención de proteger las piernas de los jinetes de la maleza, etc.- no diferentes de los zahones de cuero de los cowboys. El cuero era muy difícil de obtener en Japón, así que se usaba ropa gruesa en su lugar. Después de que los samuráis fueron desmontados como clase y se convirtieron en soldados de infantería, persistieron en usar las vestiduras de jinete porque los separaba y los hacía fácilmente identificables.
Existían diferentes estilos de hakama. El tipo usado por los artistas marciales de hoy - con "piernas" - se llama joba hakama, (aproximadamente, cosa para montar en la cual uno se mete). Un hakama que era una especie de pollera tubo - sin piernas - otro, y el tercero era una versión larga del segundo. Éste era utilizado en visitas al Shogun o al Emperador. Medía entre 3,6-4,5 metros de largo y se doblaba varias veces y se ubicaba entre los pies y por detrás del visitante. Esto hacía necesario shikko (caminar de rodillas) para la audiencia y hacía improbable que pudieran ocultar un arma (los sirvientes los usaban). O levantarse rápidamente para hacer un ataque.
En su parte trasera tiene una tabla, en su parte delantera las tablas son cinco, tres del lado izquierdo y dos del lado derecho lo que hace un total de seis tablas. Los cinco pliegues delanteros representan las cinco virtudes, GOTOKU, de la sociedad tradicional japonesa, la tabla trasera simboliza que en realidad las cinco son una, que son de un ser humano unificado.
En la parte superior trasera podemos ver un soporte semi-rígido en forma de trapecio que se llama KOSHIITA con una clavija, HERA, para introducirla entre el OBI, cinturón, dos tiras cortas que nacen en la parte trasera y dos tiras largas de la parte delantera llamadas HIMO. En la unión de la parte trasera con la delantera, parte de arriba hay dos ventilaciones laterales llamadas MATADACHI.
Los 7 pliegues en el hakama (5 en el frente, 2 en la parte de atrás) tienen el siguiente significado simbólico:
- Yuki = Coraje, Valor, Valentía.
- Jin = Humanidad, Caridad, Benevolencia.
- Gi = Justicia, Rectitud, Integridad.
- Rei = Etiqueta, Cortesía, Civilidad (También Significa Reverencia / Rendir Tributo A Alguien).
- Makoto = Sinceridad, Honestidad, Realidad.
- Chugi = Lealtad, Fidelidad, Devoción.
- Meiyo = Honor, Crédito, Gloria; También Reputación, Dignidad, Prestigio.
En muchas escuelas sólo los cinturones negros usan hakama, en otras todos lo hacen. En algunos lugares las mujeres pueden empezar a usarlo antes que los hombres (generalmente el pudor femenino es la explicación - recuerde, un gi era originalmente la ropa interior).
O’Sensei era bastante enfático en el hecho de que todos usaran hakama, pero él venía de un tiempo y cultura no demasiado distantes del que el uso del hakama era como el de ropa formal estándar. "La mayoría de los estudiantes era demasiado pobre para comprar un hakama pero se exigía usar uno. Si no podían conseguirlo de un pariente mayor, tenían que quitarle la funda a un viejo futon, cortarla, teñirla, y dársela a una costurera para convertirla en un hakama.
Sin embargo, puesto que debían usar tintura barata, después de un tiempo el colorido estampado del futon comenzaría a entreverse y la pelusa del futon comenzaría a tratar de escaparse de la tela. "Saito Sensei, acerca del hakama en el dojo de O’Sensei en los viejos tiempos.
"En el Japón de la posguerra muchas cosas eran difíciles de conseguir, incluyendo las telas. A causa de la falta, entrenábamos sin hakama. Tratamos de hacer hakama de las cortinas que se utilizaban para oscurecer las casas ante los ataques aéreos, pero debido que las cortinas habían estado colgadas en el sol por años, las rodillas se hicieron polvo tan pronto como empezamos a hacer suwariwaza. Estábamos constantemente emparchando esos hakama. Fue bajo esas condiciones que alguien vino con una sugerencia: "¿Por qué simplemente decimos que está bien no usar hakama hasta ser shodan?". Esta idea fue propuesta como una política temporaria para evitar gastos. La idea detrás de aceptar la sugerencia no tenía nada que ver con que el hakama fuera un símbolo de una graduación de dan."
Shigenobu Okumura Sensei, "Aikido Today Magazine" número 41
Cuando yo era uchi deshi (Alumno Residente en el Dojo) de O’Sensei, a todos se les exigía usar hakama para practicar, comenzando con la primera vez que uno se paraba en el tatami. No había restricciones en la clase de hakama que se podía usar entonces, así que el dojo era un lugar muy colorido. Uno veía hakama de todas las clases, todos los colores y calidades, desde el hakama de kendo, pasando por el hakama rayado usado en la danza japonesa, al costoso hakama de seda llamada sendai-hira. Imagino que algunos de los jóvenes que comenzaban se veían entre la espada y la pared por tomar prestado el costoso hakama de su abuelo, el cual se usaba sólo para ocasiones y ceremonias especiales, y deshacer las rodillas en la práctica de suwariwaza. Recuerdo vivamente el día en que olvidé mi hakama. Me estaba preparando para pisar el tatami para la práctica, usando únicamente mi gi, cuando O’Sensei me detuvo. "¿Dónde está su hakama?" reclamó severamente. "¿Qué le hace pensar que pude recibir la instrucción de su maestro usando nada sino su ropa interior? ¿No tiene sentido de la decencia? Obviamente le falta la actitud y la etiqueta necesaria en alguien que persigue el entrenamiento del budo. ¡Vaya a sentarse a un lado y mire la clase!
Este fue sólo el primero de muchos regaños que recibí de O’Sensei. Sin embargo, mi ignorancia en esa ocasión inspiró a O’Sensei para sermonear a sus uchi deshi después de clase sobre el significado del hakama. Nos dijo que el hakama era la vestimenta tradicional para los estudiantes de kobudo y preguntó si alguno de nosotros conocía la razón de los siete pliegues en el hakama.
Simbolizan las siete virtudes del budo," dijo O’Sensei. "Son jin (benevolencia), gi (honor o justicia), rei (cortesía y etiqueta), chi (sabiduría, inteligencia), shin (sinceridad), chu (lealtad), y koh (piedad). Encontramos estas cualidades en el distinguido samurái del pasado. El hakama nos inspira a reflexionar sobre la naturaleza del verdadero bushido. Usarlo simboliza tradiciones que nos han llegado de generación en generación. Aikido nace del espíritu del bushido de Japón y en nuestra práctica debemos esforzarnos para pulir las siete virtudes tradicionales.
Actualmente, la mayoría de los dojos de Aikido no sigue la estricta política de O’Sensei sobre el uso del hakama. Su significado se ha degenerado de un símbolo de virtud tradicional al de un símbolo de yudansha. He viajado a muchos dojos en muchas naciones. En muchos de los lugares donde sólo los yudansha usan hakama, los yudansha han perdido su humildad. Creen que el hakama es un premio para mostrar, como el símbolo visible de su superioridad. Este tipo de actitud hace de la ceremonia de saludo a O’Sensei, con la cual comenzamos y finalizamos cada clase, un objeto de burla de su memoria y arte.
Peor aún, en algunos dojos, a las mujeres de graduación kyu (y sólo las mujeres) se les exige usar hakama, supuestamente para preservar su pudor. Para mí esto es insultante y discriminatorio para las mujeres aikidokas. También es insultante para los hombres aikidokas, por asumir una mentalidad pequeña de su parte que no tiene lugar en el tatami de Aikido. Ver al hakama puesto para tan insignificante uso me entristece. Puede parecer una cuestión trivial para algunas personas, pero recuerdo muy bien la gran importancia que O’Sensei le daba a utilizar el hakama. No puedo desestimar la importancia de esta prenda, y nadie, creo, puede cuestionar el gran valor de las virtudes que simboliza.
El hecho de que en algunas escuelas se les permita usar hakama a todos sin distinción de grados o solo a las mujeres por una supuesta cuestión estética no puede dar lugar a que el practicante solo vea el HAKAMA como una prenda más de vestir o que forma parte del uniforme de práctica y de esta manera ignore el significado espiritual y lo que en la tradición marcial se reconoce como un símbolo del guerrero japonés.
Con el uso del HAKAMA el practicante de AIKIDO se crea un compromiso de intensa práctica, estudio y difusión del Arte.
Cuando nuestros alumnos están próximos a dar sus exámenes para categoría Dan y por tanto adquirir el derecho a usar el Hakama, les recordamos que el HAKAMA y el Obi se ajustan en la cintura abrazando el HARA, que es el centro de la energía y los sentimientos del aikidoka.
No debemos permitir que el ego se coloque nuestro HAKAMA, él tiene siempre ambiciones desmedidas, sentimientos mezquinos y de superioridad. A mis alumnos les digo que, también debo mantenerme siempre alerta ante los insistentes ataques de mi ego y que no le permitiré usar mi HAKAMA. En nuestra escuela se tarda aproximadamente entre cuatro y cinco años de práctica continua, para llegar a obtener el derecho a usar el HAKAMA; pero practicando no solamente la técnica, el movimiento, sino todos los valores humanos que enriquecen nuestra vida y la de los semejantes y así, con humildad y perseverancia lo lograremos y el HAKAMA será el reflejo de lo que llevamos dentro nuestro. O Sensei solía decirles a sus discípulos que el HAKAMA, debía hacer reflexionar sobre la naturaleza del verdadero Bushido y que necesitamos por lo menos diez años de práctica para tener una somera idea de lo que es AIKIDO.
Siento que el uso del hakama y conocer su significado, ayuda a los estudiantes a estar consientes del espíritu de O’Sensei y mantener su visón viva.
Si permitimos que la importancia del hakama se desvanezca, tal vez comencemos a permitir que las cosas fundamentales al espíritu del Aikido caigan en el olvido también. Si, por otra parte, somos fieles a los deseos de O’Sensei con respecto a nuestra vestimenta de práctica, nuestros espíritus pueden ser más fieles al sueño al cual él dedicó su vida."
Por. Mitsugi Saotome Sensei, "Los Principios del Aikido"
jueves, 3 de junio de 2010
El AIKIDO NO SE APRENDE, SE PRACTICA
En el Aikido, el entrenamiento progresivo incrementa la salida del Ki, sin perturbar su ingreso ni detener su fluidez. La utilización de esta corriente energética consiste, en las técnicas del Aikido, en dejar circular el Ki a lo largo de los brazos, proyectándolo al exterior por la punta de los dedos, como el agua que circula por una tubería pugna por brotar en su extremo. El arte de sacar partido de este poder interior permite canalizar y dominar la fuerza agresiva del adversario. La mente guía al cuerpo, y la perfecta coordinación de la capacidad mental y de los recursos físicos, permite utilizar la energía potencial interior del cuerpo, el Ki. Sin la intervención de la mente, únicamente se opone al vigor del adversario la resistencia física propia, y la más grande de las dos fuerzas triunfa. El poder de la mente multiplica las posibilidades físicas y las anima de un torrente energético que engloba y sumerge la fuerza brutal del adversario.El cuerpo y la mente se unen entonces para ejecutar el movimiento. Cuerpo y mente son igualmente importantes, ninguno de ellos es capaz de funcionar por sí solo.Unicamente cuando trabajan sincronizadamente, pueden manifestarse en la plenitud de sus funciones. Camino de la coordinación mental y física de la energía universal, el Aikido representa una excelente disciplina donde la práctica regular conduce al perfecto equilibrio del cuerpo y el espíritu.
jueves, 6 de mayo de 2010
UKEMI
“El buen ukemi consiste en moverse durante la técnica buscando una oportunidad para escapar (perdón, quería decir enseñar) a tu oponente (perdón, quería decir compañero) tratando de hacer lo oportuno con nuestro brazo o cuerpo”
Ukemi debe ser descrito como el arte de recibir una técnica. La práctica del ukemi incluye caídas. A continuación se exponen varias razones por las que practicamos ukemi en Aikido, y el por qué de la importancia del ukemi en el entrenamiento:
1. Para preservar nuestra seguridad. No es sólo para evitar la confrontación, sino para estar preparado por lo que va a pasar en el encuentro y, después, para poder buscar una forma de colocarse en un sitio seguro y, si es posible, escapar.
2. Para mejorar las caídas. Una parte del proceso de aprendizaje consiste en colocarse en el “otro” lado del conflicto; debemos de preguntarnos qué se siente al ser controlado por una determinada técnica. Tenemos que observar la técnica de la otra persona, especialmente si es un veterano o un maestro. Estar preparado para hacer el ukemi significa que podemos seguir el transcurso de los acontecimientos para “observar” con el cuerpo y la mente.
3. Aprender a escuchar con el cuerpo. Las buenas caídas requieren sensibilidad con el compañero. A menudo nos acostumbramos tanto a la rutina de las caídas o proyecciones que olvidamos lo fundamental, armonizar nuestro movimiento con el del compañero. Cuando hacemos de uke tenemos una oportunidad para profundizar en la recepción y percepción de nuestro movimiento. Debemos de ser conscientes durante toda la técnica de la idea de sensibilidad con el compañero.
4. Para ayudar a nuestro compañero a aprender. Ser un buen uke significa conectar con la proyección, manteniendo la conexión para mejorar la técnica. Ser un buen uke permite trabajar la técnica sin riesgo de lesiones.
5. Para condicionar nuestro cuerpo. La realización del buen ukemi requiere mucho trabajo, como el mantenimiento de la conexión, la flexibilidad y el estado de atención constante.
IRIMI (ENTRADA)
“La diferencia entre la vida y la muerte es el tiempo”
Entrar, o “irimi” es una de las técnicas básicas del aikido y está relacionada con la entrada o penetración dentro del atacante. En un nivel básico, irimi es un movimiento que significa dar un paso hacia delante para llegar al atacante. En aikido los movimientos suelen ser circulares o en espiral; irimi permite entrar dentro de ese movimiento circular, así que la energía del ataque del contrario puede ser controlada dentro de un plano circular (similar a la idea de tomar un frisbee al vuelo con el dedo, permitiendo que la energía circular gire alrededor del dedo para luego desviarlo en la misma u otra dirección con el mínimo esfuerzo).
La importancia del concepto irimi reside en la colocación en el “radio peligroso” de la circunferencia del atacante, esto es, en su espacio vital. Imaginemos el golpe de un boxeador; cuando lo ejecuta hay un pequeño peligro dentro del alcance del brazo. Una vez se ha extendido el brazo completamente, y el puño ha desarrollado toda su fuerza, existe un espacio interior dentro de su inicial trayectoria en el que la energía es mínima y donde no hay peligro. Esto también es aplicable a otro tipo de golpe con la mano, cuchillo, sable o palo, por ejemplo.
martes, 27 de abril de 2010
XXI ENCUENTRO NACIONAL DE AIKIDO
miércoles, 21 de abril de 2010
SEIZA

Sentado de rodillas". Esta frase aseverativa es la que mejor describe SEIZA. En seiza estamos sentados sobre nuestras rodillas, colocando las nalgas sobre nuestros talones, manteniendo la columna y cabeza erguidas mientras nuestras manos descansan sobre los muslos; la actitud es al mismo tiempo de relajamiento y de atención. Una ejecución exacta de SEIZA es bella. Uno se siente tentado a describir seiza como "sentado de rodillas de manera elegante y bella".
Un análisis de los ideogramas muestra que ZA indica sentado, mientras que SEI precisa la forma de sentarse. En español sentado implica asiento, algo ajeno a uno mismo. En SEIZA uno esta sentado sobre sí mismo, directamente sobre la tierra.
Estamos tratando seiza desde un punto de vista objetivo. Pronto nos adentraremos en un campo interior, subjetivo, cuando tratemos de explicar lo que sentimos en SEIZA.
¿En que circunstancias adoptamos la posición SEIZA? :
- Cuando ingresamos al DOJO y saludamos al SHOMEN.
- Cuando saludamos al SENSEI o a nuestro SENPAI que se encuentra en SEIZA.
- Al efectuar el ritual de inicio y termino de una clase.
- Para efectuar ejercicios de SUWARIWAZA o HANMI HANDACHI.
- En las practicas de KOKYU HO o respiración y meditación.
- En el momento de doblar el HAKAMA.
En 1, 2 y 3 las situaciones son de saludo. REISHIKI es CORRECCIÓN en el sentido de la justeza de los movimientos que conlleva el saludo. CORRECCION y ETIQUETA nos indican los aspectos exteriores de REISHIKI. Lo interior (lo que acontece en mi mente y mi corazón, el respeto mismo) estarían mejor expresados en nuestro idioma con las palabras Propiedad y Cortesía. Un practicante de Aikido saluda como expresión de lo que siente y no sólo como una mera formalidad. El REISHIKI en SEIZA es su forma paradigmática, ideal.
Uno puede clasificar estos seis casos desde la dialéctica estático/dinámico. En 1, 2, 3 y 5 lo que predomina es lo estático mientras que en 4 y 6 es dominante lo dinámico.
Cuando meditamos en SEIZA lo que se experimenta es una sensación de firmeza, de inconmovilidad. A pesar de la aparente pesadez, la ejecución de técnicas en SEIZA (como por ejemplo SUWARIWAZA) muestra el carácter de disponibilidad y suponen el desplazamiento sobre las rodillas al que llamamos SHIKKO. El desarrollo de técnicas en SEIZA, KATATE DORI KOKYU NAGE, resaltan los rasgos esenciales del AIKIDO: la importancia del trabajo de las caderas (de nuestro centro) y del desequilibrio del oponente.